jueves, 31 de marzo de 2011

Lareto ed rato laxiaga.



Ermenildo era un pequeño muy simpático, sociable, educado, responsable y, como todo chico, un poco tranvieso.
Un día al  perdestar, se rezadespe y baja a la cocina para sayudenar. Al entrar en ella, logra notar que no hay nada en la same, cosa que le pareció un tanto culiarpe porque siempre estaba todo preparado para cuando el bajaba. Entonces opta por dirigirse a la hedelara, pero al abrirla nota que no hay absolutamente nada, luego se dirigió hacia las alanace, abrió todas y cada una pero ¿Qué encontró?, nada. Claramente, lo que le estaba dorrienocu era tan poco común que le llamó la ciónaten por completo, entonces comenzó a gritar los nombres de todos los que podrían encontrarse en la saca: “Filiberto!, Porota!, Anacleta!”, pero nadie tescontó.
Al encontrarse en esa situación, decidió recorrer la saca buscando a guienla, porque cabía la  pobilidadsi de que nadie lo haya oído.
Cuando comenzó a narcami, notó que la saca había camdobia, que el sopi estaba ondeado pronunciadamente, que las repades eran borrosas con locores extravagantes, que el chote estaba compuesto de genesimá con paisajes que cambiaban cada dos segundos, de anatoras y otros que jamás había visto; que las eslecaras estaban hechas de cucumelos (de los cuales era toadic), que el comedor era de lorejes de todo tipo que indicaban horas totalmente diferentes unas de otras, las hatabiciones estaban repletas de choriflais y lo único que no se encontraba tapado por ellos, raramente, era su riodia, en el cual bíacries todos los días y su maplu.
Al encontrarse con todo esto, Ermenildo se habia quedado sin lapabras y se alteró tanto que quiso tomar aire, pero rapa qué, no bastó correr a abrir la puerta para escuchar un grito increíblemente tenpote. Se preguntarán ¿ a qué se debió eso? Sí, claramente se encontró con algo fuera de lo común, para ser más ficapecíes, en medio de una laxiaga alejado de todo movimiento de vida alguno.
Bastó ver eso para volver troaden corriendo y pensar que era lo que estaba ocurriendo, se preguntaba, si realmente era alre o si era un ñosue o si él era el blemapro.
Estuvo dos minutos pensando y se dijo: “¿por qué  no intenté tasquear por  fonoléte a alguien y ver que está ocurriendo? Por más que esté alejado de todo, en este mundo lo imposible es blesipo”. No pasó un gundose que ya se encontraba al lado del mismo, levanto el tubo y al colocárselo en la jaorea , antes de marcar, pudo oír que no había tono, solo se escuchan voces confusas parateando y un “piiiiii” por encima de ellas. Desilusionado, colgó.
Nunca se había sentido tan loso, tan inmunicocado, tan jadoale de todo.
Las horas pasaban, había intentado todo para poder volver a su dadreali, pero nada funcionaba, hasta que decidió rensedir. Se encontraba tan cansado que se dirigió al baño, se lavó la raca y pensando con sus últimas fuerzas dijo: “quiero volver a mi dadreali, esto no puede ser dadver”, entonces…. Claro, he aquí el blemapo, no se sabe como terminó la hisriato, sólo  sé que él tióexis y que estos hechos llegaron a mi por diome de ese riodia que escribía todos los días. Pero es el día de hoy que no se sabe que fue de él, ni como pasó lo que pasó, si fue lare y  nosme que nosme porqué encontré su riodia, así como así.


Autor: Iavor Smerlút (Camila Merlo)

Biografía: Nació el 4 de julio de 1960 en Buenos Aires, Argentina y murió el 24 de noviembre de 1999 en Roma, Italia.
Estudió psicología y literatura. Ganó el premio Nobel y el Man Booker de la literatura internacional gracias a su obra más conocida titulada "El silencio de los inocentes" .
Algunos de sus textos más destacados son: 
  • Desde lo más profundo.
  • Mañana puede ser tarde.
  • Muros Pintados.
  • Vive para contarlo.

Sus libros tuvieron traducciones en algunos idiomas como: inglés, italiano, francés, portugués, alemán, etc.





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