martes, 7 de junio de 2011

Ellos no me ven

¿ seré un fantasma? actividad del cuadernillo
Ellos no me ven
¡Gooooooooool!; si “¡tracagool!” toda la tribuna gritaba feliz ese gol de tigre y allí estaba yo, una simple hincha del matador, muy joven pero con tan solo 16 años se podía decir que donde juegue tigre estaba yo alentando al equipo que le daba alegría a mi vida, puede parecer exagerado decir eso, pero de muy chiquita vengo a la cancha y lo que siento por este club es inexplicable.
Al finalizar el partido la hinchada visitante se retiro primero como de costumbre y luego de haber pasado los 30 minutos reglamentarios, las puertas se abrieron aunque yo no me enteré. Estaba distraída, muy distraída. Fue raro por que la cancha se vacío muy rápidamente pero mas raro aun fue que los policías cerraron las puertas del estadio ignorando mi presencia en el. Golpee la puerta pero parecía que ellos ya se habían retirado, tuve que trepar una pared para luego poder saltar hacia la calle. Caí muy mal, por suerte tengo huesos muy fuertes, o en realidad es como si no los tuviera, porque otra persona creo que se había quebrado una pierna con esa caída. Aunque ustedes no lo crean y para mi suerte no me dolió nada al caer, definitivamente era como si no tuviera huesos. Comencé a caminar entre la gente, ellos ignoraban mi presencia pero era tan normal eso en la gente, que no le di importancia. Llegué a la parada y estaba el colectivo, estaba por arrancar, empecé a correr, logre subir pero el chofer parecía desconocer mi presencia allí. Eso tampoco me importo porque pensé que era mejor así, por lo menos no pagaba el boleto. Me baje en la parada que me correspondía para ir a casa. Comencé a caminar muy apresurada ya porque era de noche y al llegar a casa mi mama me iba a retar por la tardanza y sabía que cuando le explicase lo sucedido con los policías en la cancha no me creería. Abrí la puerta y escuche un llanto desconsolado, subí corriendo las escaleras, provenía de mi habitación, entre en ella, y mi madre estaba abrazando mi bandera de tigre y una fotografía en la cual estábamos ella y yo. ¿Qué ocurre? Le pregunte pero No me respondió. Me senté en la cama junto a ella, pero su llanto me erizaba la piel ya no podía aguantar verla así me rompía el corazón. Me levante y me dirigí hacia el baño, encendí la luz y me pare frente al espejo. No veía nada, ¿como podía ocurrir esto? Corrí hacia otro espejo y tampoco me reflejaba. Empecé a llorar, a gritar, pero era inútil nadie me escuchaba, nadie me veía. Esto explicaba lo sucedido en la cancha.
Lo maravilloso era que podía atravesar las paredes, era lo que me había motivado a secarme las lágrimas y a dirigirme nuevamente hacia la pieza. La mire nuevamente, estaba sufriendo, no aguante mas y comencé a llorar nuevamente pero por el dolor que me producía verla a ella en esa situación. Me acerque un poco mas, permanecí mirándola era como que ella pudo sentir mi presencia pero es obvio que fue solo una ilusión mía; tenia tantas ganas de poder decirle todo lo que sentía, todo lo que la amaba y a pesar de todas las discusiones ella era lo mas importante para mi, pero ya era tarde. Como ultima expresión de amor hacia ella le regale un beso en la mejilla, se que su piel no lo sintió pero puedo asegurar que su corazón si.
En ese momento decidí marcharme de ese lugar, viéndola así solo me lastimaba, y confieso algo, siempre le tuve mucho miedo a la muerte pero creo que en realidad a lo que le tenia mas miedo era a vivir mi vida y pensar que un día ella y yo nos íbamos a separar.
  Tigre Corazón (Solci Macarena Rodriguez)

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