martes, 7 de junio de 2011

No solo el ser humano falla

No solo el ser humano falla.
Era un día como cualquier otro, estaba esperando que vinieran a buscarme, no había nadie en la calle y me estaba poniendo impaciente. Mi madre luego de media hora llego acompañada por dos hombre en una camioneta blanca, estaba llorando.
 Subí al vehiculo y casi instantáneamente me quede dormida a pesar de la extraña compañía. Al otro día me desperté como de costumbre, mi mama estaba haciendo el desayuno, pensé que todo había sido un mal sueño, aunque el día anterior mientras esperaba a mi madre había visto varias de esas camionetas blancas y estoy segura de que no había sido un sueño.
 Como si fuese un día común me fui al colegio, el nacional de san isidro. Entre a mi aula, algo andaba mal, las cosas eran diferentes. Mis compañeros eran otras personas, creí haberme equivocado pero al tomar lista me nombraron.
 En ese momento entro una señora de pinta extravagante diciendo ser profesora de una materia de cual nunca había escuchado, escribió la fecha en el pizarrón con su dedo, leí 3 de octubre del 2727, mi cara se empalideció y solo pude salir corriendo. Asustadísima corrí por el patio pero me desoriente, no era el mismo. La cantina flotaba y un robot con mirada escalofriante limpiaba el patio, no había escaleras, solo ascensores parecían haberse vuelto locos, subían y bajaban tan rápidamente que solo se sentía el viento y si prestabas mucha atención podías verlos pasar.
 Unos segundos mas tarde ya un poco mas tranquila, comencé a preguntarme que estaba ocurriendo, me pellizque el brazo, pero era imposible estaba muy duro, ¿estaría durmiendo aún?
Ese día mis preceptores llamaron a mi madre para que me recogiera del colegio; cuando la vi, me di cuenta que no solo me ocurría a mi, ella estaba peor que yo, tampoco lograba entender nada. Poco a poco nos fuimos acostumbrando, en realidad nos fuimos enloqueciendo, ya no había marcha atrás. Nos internaron en un manicomio allí era todo mas tranquilo, pero el 31 de diciembre de 2729 decidimos tomarnos de la mano y lanzarnos al vacío
Ahora pensándolo mejor, no era tan buena idea, no estábamos locas, solo nos había afectado el hecho de que en un día hallan pasado 500 años, estábamos bien ubicadas en tiempo y espacio. Pero así es la tecnología, y bueno acá en el centro de operaciones estamos bien, faltan solo dos repuestos para poder volver a funcionar perfectamente como antes.
Judith José y  Solci Rodriguez

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