Sonaba y sonaba sin parar, como de costumbre. A veces pensaba que esos sonidos eran de un teléfono donde la persona que llamaba no se cansaba de escuchar el tono, o que quizás era un timbre y no se cansaban de insistir, como si necesitaban que alguien les abra la puerta. Pero ese era mi inconsciente hasta que despertaba, dejaba de soñar y caía en la realidad de que lo que no dejaba de sonar era aquel despertador, aquel insistente despertador. No tenía opción, tenia que salir de mi calentita cama. Y después de todo lo hacía.
A mamá nunca le gustó que deje mi habitación desordenada, decía que era un mal hábito. Pues era cierto, por lo tanto presionaba aquel botón rojizo, y eso era todo. Aquellos artefactos hacían todo el trabajo por mi. ¡cuánta tecnología! Exclamaba mi abuela, y acababa por hacerse siempre la misma pregunta “¿Dónde es que quedaron los viejos tiempos? Los tiempos humanos”. A mi ya se me había hecho costumbre escuchar esas frases, no era novedad, motivo por el que no le daba importancia.
Mi día continuaba: luego de despertarme, bajaba y le pedía, según mis ganas de comer, un plato exquisito a la robotasistent. A los dos minutos aquel desayuno se encontraba sobre mi mesa y luego dentro de mi estómago. Saludaba a mamá y a papá y partía hacia la calle rumbo a mi colegio. Un colegio realmente increíble, va, a mi me gustaba. El nacional de San Isidro.
Al igual que todos los días, me encontraba tercera en la fila, con la mirada hacia arriba, subiendo lentamente a la par de la bandera que estaba siendo izada hasta llegar a su tope, y escuchar el “pueden entrar a sus aulas”. Y así era, que nos dirigíamos a las escaleras trasladoras, donde la profesora escribía el número de aula a destino y nos dirigía hacia ella. Entré al curso, y tuve la primera hora de historia. Llegó la profesora y escribe sobre el pizarrón touch, tema del día: revolución contemporánea.
Fecha: 23-01-2103. Y así fue que continuó la clase. Y así continuo el día, con cada profesor que entraba y salía, con cada cambio de archivo de asignatura en la notebook, con cada distracción con mi compañera de mesada, con cada discusión con la profesora vía cámara web. Claro, porque todos en un mismo ambiente nos veíamos y nos comunicábamos por medio de camaritas con micrófono privado.
Fecha: 23-01-2103. Y así fue que continuó la clase. Y así continuo el día, con cada profesor que entraba y salía, con cada cambio de archivo de asignatura en la notebook, con cada distracción con mi compañera de mesada, con cada discusión con la profesora vía cámara web. Claro, porque todos en un mismo ambiente nos veíamos y nos comunicábamos por medio de camaritas con micrófono privado.
Así me pasaban los días, así se me pasaba la vida. Todo era normal, todo era tan rutinario, tan… maquinario. Empecé a dudar, empecé a cuestionarme, a cuestionar todo mi alrededor, así como anteriormente el humano se cuestionaba su existencia, el principio de todo. Si, esto lo se por una charla con mi abuela que me hizo cambiar de parecer completamente. Una charla, en la que me daba cuenta lo ingenua que fui al ignorar sus comentarios de siempre. Una charla, que en si, me hizo ver cómo el desarrollo tecnológico, nos convirtió a todos en máquinas, en aparatos, en personas inútiles que no tenían que hacer ningún esfuerzo corporal ni psicológico, más que apretar un insignificante botón o ingresar un código. Y ví, como llegamos a un mundo donde nosotros mismos, por querer superarnos en desarrollo, terminamos por reemplazar todas nuestras capacidades. Ese día, me cambió la vista, ya no podía mirar todo de la misma manera. Cada cosa que miraba, ahora me lo cuestionaba y me lamentaba. Y veía y entendía la nostalgia de mi abuela. Pero nada podía hacer, era como si el mundo había establecido esto en la mentalidad de cada persona, hasta tal punto donde la costumbre, los lujos, lo nuevo se adueñaba de todo y de todos.
Aunque tengo la certeza, de que hay una salida, de que después de comprender hay otro paso a seguir.
Y ese paso lo tengo que encontrar, pero creo que tengo que buscar un poco más…
Julieta Barrera
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